Consejos para prevenir el flato

Es increíble que con todas las teorías y aspectos del deporte que se han  estudiado a lo largo de los años, el termino flato siga sin tener una explicación oficial, debido a que hay tantas teorías tratando de explicar qué es realmente y como se produce que aún no se haya podido identificar con alguna de ellas. Lo que de alguna manera queda claro, es que fastidia y mucho cuando se produce, generándonos malestar.

¿Qué es?

El flato, es un dolor que aparece de manera repentina situándose en el abdomen, aunque en algunas ocasiones puede variar su localización. Normalmente su aparición tiene lugar cuando se realizan actividades que llevan a cabo movimientos bruscos del cuerpo, como por ejemplo correr, lo cual hace referencia a una de las teorías que trata de explicarlo afirmando que el dolor aparece por las tensiones que se producen en los ligamentos que unen el diafragma con el estómago. Lo cual, tiene sentido debido a que cuando comemos o bebemos demasiado y corremos, el flato aparece alertándonos de que el estómago pesa más y los movimientos de éste aumentan.

¿Cómo prevenirlo?

Para prevenirlo debemos seguir una serie de pautas para conseguir que no lo suframos durante los entrenamientos y carreras:

-       Controlar la respiración. Debemos tener en cuenta los ejercicios de control de respiración, si tenemos la respiración controlada, la función del diafragma la tendremos controlada también lo que hará retrasar el momento en el que nos falte el oxígeno.

-       Perfeccionamiento de la técnica de carrera. Conseguir reducir las oscilaciones lo que conlleva a disponer de una adecuada amortiguación. Dándole especial importancia en este punto a la técnica de carrera y el calzado, manteniendo una correcta posición de la espalda para disminuir la vibración de las vísceras.

-       Comer con suficiente antelación antes de ejercitarse. Lo aconsejable es comer dos o tres horas antes de que tengas pensado salir a correr, y controlar la ingesta de alimentos con demasiada sal, azúcar y grasa. Es recomendable contar con una digestión adecuada, y cuidar los alimentos que comemos en nuestra dieta diaria.

-       Hidratación adecuada. Cuando corremos debemos estar hidratados, por ese motivo al beber debemos hacerlo dando pequeños sobos y constantes, nada de grandes sorbos.

¿Cómo aliviarlo?

-       ¡Respira!

Lo más aconsejable es inspirar en dos pasos y en el tercero expirar. Lo que favorecerá a una respiración profunda y a una relajación total de los músculos. Una inspiración profunda en el abdomen es particularmente efectiva.

-       Usa la mano

Sobre la zona que te duela ejerce presión con la mano aliviando la presión al expirar. A la misma vez realiza una respiración consciente y profunda.

-       Reduce la marcha

Ralentiza un poco la velocidad. Puedes hacer una pausa para andar.

-       Para un momento y estira

Realiza estiramientos, te ayudaran a aliviar la tensión. Inclinando la parte superior del cuerpo hacia un lado y estira un poco hacia adelante con cada expiración.

-        Para e inclina la parte superior del cuerpo hacia adelante.

Para relajar el diafragma y la cavidad abdominal, puedes poner ambos brazos sobre la cabeza mientras inhalas. Después inclina la parte superior del cuerpo hacia adelante mientras exhalas dejas caer los brazos.

 

Pon en práctica estos consejos, seguro que terminas previniendo o aliviando el dolor y disfrutando de tu próxima carrera sin flato, además correr es la mejor forma de evitarlo. Así que, ¡sigue corriendo!

 

José A. Cantizal

 

 

 

 

 

3 comments

  1. Golfo 8 marzo, 2018 at 15:25 Responder

    Pues yo si creo que mas que nada es equilibrio. De chica hice muchos años gimnasia olímpica y aún puedo hacerlo y mira que tengo mis años y estoy muy pasada de peso . Empieza practicando la posición correcta de tus manos en relación con la cabeza. Los tres deben formar un traíangulo. Pones la cabeza y las manos a los lados pero más hacia tu cuerpo. Como Si dibujadras un triángulo entre los tres. Me explicó? Bueno y luego no subas inmediatamente las piernas hasta arriba. Primero busca el equilibrio sube las piernas primero flexionadas. Y ahí te quedas buscando el punto de equilibrio. Ya que aguantes un tiempo con piernas flexionadas entonces ya estiras las piernas hacia arriba. buy

COMENTAR