Cuestión de actitud

Muchas veces dejamos de realizar cosas porque no nos consideramos preparados. Hay personas que ni siquiera lo intentan porque alguien en algún momento de sus vidas les dijeron que no eran aptos para hacerlo, y decidieron acatar esta afirmación como verdadera. Este juicio puede venir de fuera y, en otras ocasiones, somos nosotros mismos los que nos decimos: yo no estoy hecho para tal o cual cosa.

Sin embargo tengo una buena noticia para todos vosotros, no es cuestión de APTITUD sino de ACTITUD. El resto se trabaja.

Suelo decir que el deporte en general es un buen entrenamiento para nuestra vida cotidiana, así como afrontemos un nuevo reto deportivo será como lo afrontaremos en nuestra vida familiar, laboral, etc… Si somos constantes y entrenamos para conseguir nuestra meta deportiva, seguramente seamos igual de constantes cuando la meta sea en otro ámbito diferente en nuestra vida. Y es que el deporte hace que practiquemos aspectos importantísimos tales como: la superación, la resistencia, la perseverancia … y muchos más.

Aunque no lo creas, para mí también supone un esfuerzo salir a entrenar. ¿De dónde saco las fuerzas? Quizá me hayas escuchado decir eso de “No pienses, corre”, pues sí, este lema es reflejo de mi actitud. Es una actitud positiva que recarga el depósito de energía.

Obvio es que a parte está la energía física. Hay que cuidarse, entrenar e intentar superar tus límites. Entiendeme, he dicho “tus límites”. Esto es importante, yo supero los míos, y tú has de superar los tuyos. Es muy importante ser realistas cuando nos marquemos objetivos. Si nos ponemos límites inalcanzables acabaremos pensando que lo de la actitud positiva es un cuento chino. Primer paso: observate, analiza en qué estado te encuentras y visualiza qué es lo que quieres conseguir ¿Es posible? Si consideras no lo es, vamos a ir marcando objetivos a más corto plazo y más pequeños ¿Crees que es posible? ¡Adelante! ya tenemos el primer paso. A medida que vayas alcanzando estos pequeños hitos verás que el “gran objetivo” que te marcaste al principio está más cerca y que sí puedes conseguirlo.

La buena suerte no existe, la buena suerte se trabaja. Muchas veces me dicen, “ya, pero es que tú nunca te has lesionado”, es verdad, pero también es verdad que me cuido, que cuando entrenaba no consumía bebidas con gas, ni alcohol, no consumo comidas con salsas. Después de cada entrenamiento era obligada la visita al fisio, los imprescindibles baños de agua fría … Como ves, esto no es algo fortuito sino más bien prevención y mucho, mucho esfuerzo.

Como te decía, hay una parte de energía que la obtenemos de forma fisiológica pero hay otra muy importante que proviene de las ganas que le pongamos, de lo que pongamos para conseguirlo, en definitiva, de nuestra actitud.

¿Quieres correr? ¿Qué vas a hacer para conseguirlo?

El runner no es sólo una persona que corre, es una persona que lleva un estilo de vida diferente, que se cuida, y que cumple metas asumibles. No es cuestión de kilómetros. El running no es una lucha. El runner es aquel que se supera constantemente en la búsqueda de sus límites.

Si quieres puedes. Ponle corazón, ponle actitud positiva.
No pienses, corre.

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